Hoy al estar platicando con
una chica de México en el hostal, recordaba mi experiencia en Montepulciano
hace poco más de un año y decidí compartirla:
Viajaba
por Italia conociendo esas bellas Ciudades que tanto nos inspiran, pero había
una en especial que a mí me llamaba y esa es Montepulciano en la región de la
Toscana, ahh... la Toscana como suspira uno al escuchar esa palabra y es que yo,
que tuve la oportunidad de estar ahí y disfrutarla, puedo decir que es como la
pintan en las películas, tiene un encanto peculiar, esa atmosfera de paz en la
que uno quisiera quedarse y no irse jamás, las puestas de sol son encantadoras
al mezclarse con la tierra, dan tonalidades doradas tan mágicas, las
plantaciones de girasoles a lo largo del camino, le dan ese toque de color que
llena de alegría los paisaje y su gente, su gente es simplemente singular y
encantadora, ya que, aunque no son las personas más sonrientes si son amables y
pacíficas.
Una
mañana estaba yo en mi casa, decidí quedarme y ver una película, cualquiera que
transmitieran en la televisión ya que no quería pensar demasiado así que en ese
momento estaba ahí "bajo el sol de la Toscana" me inspiro tanto,
deseaba ser la protagonista de la película y comenzar de nuevo en ese lugar mágico,
así paso el tiempo, siempre que alguien mencionaba Italia mi imaginación se
transportaba a la Toscana, hasta que llego el día en que por fin iba hacia allá.
Llegamos
a Siena mi compañero de viaje y yo, cansados y por segunda ocasión, ya que la
primera vez nos habíamos perdido y por accidente habíamos llegado, pero el
gusto nos duró solo unas horas, al final después de visitar Pisa regresamos a Siena,
me fui a caminar y me dije mañana me voy a Montepulciano, investigue las rutas
de tren y todo lo necesario para ir, a la mañana siguiente tome 50 euros, sé
que es mucho, pero era un destino especial, un lugar al que hacia muchos años quería
ir y no quería reprimirme, quería disfrutarlo al máximo según mi presupuesto
claro está, ya sé que 50 euros para muchos será muy poco pero para mí era una
cantidad grande, salí, tome el autobús justo enfrente del hostal, llegue
a la estación de tren y compre un boleto a Montepulciano de ida y regreso, ya había
aprendido a interpretar las carteleras que estaban en las estaciones de tren e
indicaban los horarios y andenes de los trenes, me senté y disfrute el paisaje
que realmente es hermoso, siempre se puede ver al horizonte y disfrutar de la
naturaleza, paró en 4 estaciones antes de llegar a mi destino, fue
aproximadamente 1 hora y media de trayecto cuando el tren anuncia "Il
treno regionale e arrivato a Montepulciano" ...... ¡Que emoción, dije para
mis adentros!
Baje
de el tren era la única persona que bajaba de ese tren, como así me dije, que
no hay más personas que quieran conocer este hermoso lugar de la película,
acaso será que yo me equivoque y me deje llevar por la fantasía, en fin ya
estaba ahí... Un lugar solo y parecía una zona habitacional con unos cuantos
edificios sin ninguna gracia, el tren me había costado 7 euros de ida y 7 más
de regreso tal vez había malgastado mi dinero por una fantasía.
Había
un hombre mayor recargado en un árbol justo a la salida de la estación de tren
y se dirigió hacia mí, me dice va a Montepulciano yo la llevo a lo que le respondí:
- Ya
estoy en Montepulciano
- No..!!,
Montepulciano es a una hora más de camino, el tren no llega hasta allá debe
tomar un autobús, pero hoy no hay autobuses porque no hay escuela.
-
Debo investigar, muchas gracias... dije yo un poco asustada ya que iba sola y
no pretendía quedarme con ver esa zona habitacional, pero tampoco quería
subirme al vehículo de un extraño solo porque él decía que era mi única opción.
Camine hacia unos puestos de
carne que había y un Señor se acerca a mí y me pregunta ¿qué hace aquí?, ¿qué
quiere?, sentí estas preguntas un poco agresivas y le pregunte, ¿para ir a
Montepulciano?,
-
¡ahhhh….! Debe preguntar en
la cafetería de la esquina.
Me dirigí hacia ese lugar
pero antes fui abordada nuevamente por el señor que ofrecía sus servicios y me
dice:
- No hay autobús, un taxi
cobra 50 euros yo te puedo llevar por 40 euros.
- No
muchas gracias, ¿sabe si es muy lejos? Pregunte.
- Sí
es muy lejos...
Dije para mis adentros
siempre dicen que algo es lejos y resulta ser que no, además no puedo pagar esa
cantidad es todo lo que tengo.
- Si
quiere que la lleve yo espero.
-
Gracias tomare el autobús.
Entre
a la tienda y pregunte a la señorita mal encarada que había en el mostrador
sobre los autobuses o los taxis, me dijo no hay autobuses y me dio un numero de
teléfono para llamar un taxi, llamé al número, nadie respondió, comencé a
sentir que todo el pueblo estaba en complot para que yo me fuera con ese hombre,
así que decidí preguntar la dirección y caminar.
Camine por más de una hora con
el sol a todo su esplendor y una que otra nube que me hacia el favor de
regalarme sombra, estaba cansada y no había ni un solo vehículo que pasara para
pedir raid, en eso envuelta en mis pensamientos escucho un vehículo que se
acercaba, hago la señal de raid y baja la velocidad cuando iba acercándose a mí,
dije genial me llevara alguien, cuál fue mi sorpresa, era el señor que me
estaba ofreciendo sus servicios, me dice:
- Aún
queda muy lejos, yo puedo llevarla
- ¿Cuánto
me cobra?
- 40 euros, ida y regreso
-
Puedo pagar 10 ida y regreso
-
Está bien, la llevo y la regreso antes del último tren por 20 euros
- Ok
Subí a su camioneta,
abrazada a mi bolso y toda asustada, me quedaban 36 euros si le pagaba 20 me quedaría
solo con 16 para comer y alguna emergencia, pero está bien, compraría pan y eso
comería, el agua es gratis en Europa, tal vez si tomo fotos y las imprimo me
ahorro las postales de mis padres, ok si puedo lograrlo, íbamos en el camino y
manejo por una hora más para llegar, se veía a lo alto de una colina una
pequeña ciudad amurallada, iba platicándome acerca de la historia del lugar,
lamentablemente mi memoria no es la mejor y con los días se ha borrado aquella
platica que en su momento fue muy interesante, llegamos, me dice.
Antes de bajar le pago pero
no tenía cambio, así que le pague los 20 euros y le pedí por favor, que no me
dejara, que le pagaba todo, pero que no tenía más para regresar ni para
hospedarme que fuera honesto, me dijo está bien yo regreso por Usted antes del último
tren a Siena que pasa a las 8, dije a las 5 está bien no quiero arriesgarme, me
comento que en Montepulciano el agua se vende y que el único lugar en el que podía
llenar mi botella por 10 centavos de euro era a la entrada en una pequeña
casetita, después debía pagar 1.5 euros, le hice caso y llene mi botella antes
de entrar a la Ciudad amurallada, entre por la "porta de baccio" que
lindo nombre para llamar una entrada, puerta del corazón, según me dijo era el
significado.
Entre por esa hermosa puerta,
subí y descendí calles ya que está construida sobre una colina, toda con casas
de piedra y calles pequeñas, no había vehículos solo personas caminando, había
muchos restaurantes y tiendas de suvenires, no podía explicarme que no hubiera
un autobús si al parecer era una ciudad muy turística, comenzaba a sentirme cómoda
con llegar a un destino poco visitado y ahora me entero que está lleno de
turistas, camine por sus calles, tome algunas fotos, me perdí, estaba al
pendiente del reloj para no perder mi regreso, comencé a meterme por una calle
y otra, a encontrar vistas hermosas de las colinas, llegue hasta el panteón sin
querer, camine por toda la muralla de la Ciudad, tenía unas vistas hermosas, en
eso comenzó a darme hambre y no encontraba ninguna tienda de comestibles a mi
camino para comprar mi pan y un poco de queso, en eso comenzó a llover y decidí
pararme en un restaurant y ver los precios de la carta, encontré uno con una
hermosa vista y un menú por 10 euros, genial 10 euros por una comida que incluía
pasta y si en algo son esplendidos los Italianos es en servir porciones grandes
de pasta, eso me vendría bien porque me llenaría, pedí una pasta deliciosa, me
llevaron pan para acompañarla el cual devoré sin dar oportunidad de que
quedaran sobras, tome un café que incluía la carta y una botella de agua
mineral, deliciosa comida con una vista excelente, disfrute la comida y algunas
personas me observaban ya que les causaba extrañeza una mujer sola sentada en
el restaurant, paro la lluvia y lo olvide me cobraron 2 euros "per
coperto" 2 euros por el cubierto, por sentarme a comer en el restaurant
como pude olvidarlo, bien lo pagaré, ahora solo contaba con 4 euros para
finalizar mi día, seguí caminando, llegue a la plazuela en la que se desarrolla
una de las escenas de la película, había una vinatería, entré, por que mi
curiosidad me lleva a ir a todos los lugares posibles e inimaginables, así fue
como me dispuse a tomar cada una de las pruebas que me ofrecían de vinos de la región,
algunas muy buenas y otras no tanto, pero era un agradable sabor después de la
comida, estaba un poco mareada y compre una botella que valía 4 euros, justo el
capital del que disponía en ese momento, pensé y dije con estos 4 euros no
puedo hacer nada, ni dormir, ni regresar en caso de que el señor me deje
abandonada aquí, está bien comprare la botella de vino y la disfrutare, ya
estoy aquí qué más da, seguí caminado y tomando fotos, en eso vi la hora, las
4:30pm. comencé a buscar el camino a la porta de baccio, pregunte en un par de ocasiones
y al seguir las indicaciones termine por perderme, me perdí en esa que parecía
una pequeña Ciudad, me perdí, camine y camine hasta encontrar una puerta que me
sacaba a la carretera, perfecto rodeare la Ciudad para no perderme mas, las
5pm. ¡Espero que el señor me espere, noo...!!! Que voy a hacer si no me espera,
comencé a pedir raid y nadie me subía, caminaba casi corriendo y el camino parecía
que se alargaba, en eso vi mi reloj las 6pm. dije para mis adentros, ya no
llegue el señor ya debió irse, comenzó a llover y baje una colina para
protegerme de la lluvia en un árbol grande y frondoso, lloraba y me sentía
desesperada no sabía qué hacer, sola en una Ciudad desconocida, en donde pasaría
la noche sin dinero, hice lo más estúpido que uno puede hacer en esas
situaciones abrí la botella de vino y comencé a tomarla, solo a mí se me pudo
ocurrir hacer eso, la bebí hasta quedar completamente ebria, empapada por la
lluvia y debajo del árbol, me acomode para dormir ya que todo parecía indicar
que pasaría la noche en ese sitio y al día siguiente caminaría hasta la estación
de tren, seguía llorando y estaba a punto de dar el último trago a la botella
de vino, cuando veo un vehículo que se para y desciende una persona que me hace
señas, no lo reconocí y me asuste un poco, pensé que era el dueño del lugar y
me pedía que me fuera, se acercó un poco a mí y lo reconocí, era Renato ese era
su nombre el maestro de escuela que en verano trabajaba en su vehículo como
taxi y me había llevado hasta ahí, lo vi con tanto gusto que llore aún más, me
dice corra que el último tren se va, subí a su vehículo, el manejo a toda
velocidad para que yo alcanzara a llegar, me dijo que me había esperado y al
ver que no llegaba había preguntado por la Ciudad y algunas personas que me habían
visto según mis características le dijeron la dirección hacia la que me fui, llevaba
casi dos horas buscándome hasta que alguien le dijo que me habían visto por la
carretera y cuando paso me vio, logro verme en medio de esa lluvia y ese árbol
enorme, hecha un desastre, perdida, ebria, toda mojada y llorando
desconsoladamente, no me canse de agradecerle en todo el camino que no me
dejara ahí, le comente que quería ir a las termas y que si el podía me llevara,
que le pagaría por que valía la pena, me dio su número telefónico antes de
bajar, me acompaño hasta a la parada del tren y espero a que me subiera sana y
salva, me deseo la mejor de las suertes, al igual que yo, regrese a Siena, esa
noche dormí y al día siguiente desperté tarde pero un poco más lucida y consiente
de lo ocurrido el día anterior, no podía
creer la suerte que había tenido al encontrar a esa excelente persona en mi
camino, prometí un día escribir esta historia y dar su teléfono a todas las
personas que un día vallan a Montepulciano y necesiten un taxi confiable para
llegar, dejo el teléfono de Renato espero a alguien le sirva y tenga la
oportunidad de conocerlo y contratarlo, espero con esto agradecerle a él por no
haberme dejado y haber sido honesto conmigo el teléfono es: 3926229983.
No
lo contrate para llevarme a las termas ya que se me hizo tarde y jamás lo volví
a ver pero espero un día estar en ese mágico lugar nuevamente y tener la
oportunidad de saludarlo y tomar nuevamente las fotografías que tome la primera
vez, ya que ese día la tarjeta de mi cámara se dañó y todas esas fotos se
perdieron.
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