jueves, 27 de agosto de 2015

Un día en Montepulciano


Hoy al estar platicando con una chica de México en el hostal, recordaba mi experiencia en Montepulciano hace poco más de un año y decidí compartirla:

Viajaba por Italia conociendo esas bellas Ciudades que tanto nos inspiran, pero había una en especial que a mí me llamaba y esa es Montepulciano en la región de la Toscana, ahh... la Toscana como suspira uno al escuchar esa palabra y es que yo, que tuve la oportunidad de estar ahí y disfrutarla, puedo decir que es como la pintan en las películas, tiene un encanto peculiar, esa atmosfera de paz en la que uno quisiera quedarse y no irse jamás, las puestas de sol son encantadoras al mezclarse con la tierra, dan tonalidades doradas tan mágicas, las plantaciones de girasoles a lo largo del camino, le dan ese toque de color que llena de alegría los paisaje y su gente, su gente es simplemente singular y encantadora, ya que, aunque no son las personas más sonrientes si son amables y pacíficas.

Una mañana estaba yo en mi casa, decidí quedarme y ver una película, cualquiera que transmitieran en la televisión ya que no quería pensar demasiado así que en ese momento estaba ahí "bajo el sol de la Toscana" me inspiro tanto, deseaba ser la protagonista de la película y comenzar de nuevo en ese lugar mágico, así paso el tiempo, siempre que alguien mencionaba Italia mi imaginación se transportaba a la Toscana, hasta que llego el día en que por fin iba hacia allá.

Llegamos a Siena mi compañero de viaje y yo, cansados y por segunda ocasión, ya que la primera vez nos habíamos perdido y por accidente habíamos llegado, pero el gusto nos duró solo unas horas, al final después de visitar Pisa regresamos a Siena, me fui a caminar y me dije mañana me voy a Montepulciano, investigue las rutas de tren y todo lo necesario para ir, a la mañana siguiente tome 50 euros, sé que es mucho, pero era un destino especial, un lugar al que hacia muchos años quería ir y no quería reprimirme, quería disfrutarlo al máximo según mi presupuesto claro está, ya sé que 50 euros para muchos será muy poco pero para mí era una cantidad grande, salí,  tome el autobús justo enfrente del hostal, llegue a la estación de tren y compre un boleto a Montepulciano de ida y regreso, ya había aprendido a interpretar las carteleras que estaban en las estaciones de tren e indicaban los horarios y andenes de los trenes, me senté y disfrute el paisaje que realmente es hermoso, siempre se puede ver al horizonte y disfrutar de la naturaleza, paró en 4 estaciones antes de llegar a mi destino, fue aproximadamente 1 hora y media de trayecto cuando el tren anuncia "Il treno regionale e arrivato a Montepulciano" ...... ¡Que emoción, dije para mis adentros!

Baje de el tren era la única persona que bajaba de ese tren, como así me dije, que no hay más personas que quieran conocer este hermoso lugar de la película, acaso será que yo me equivoque y me deje llevar por la fantasía, en fin ya estaba ahí... Un lugar solo y parecía una zona habitacional con unos cuantos edificios sin ninguna gracia, el tren me había costado 7 euros de ida y 7 más de regreso tal vez había malgastado mi dinero por una fantasía.

Había un hombre mayor recargado en un árbol justo a la salida de la estación de tren y se dirigió hacia mí, me dice va a Montepulciano yo la llevo a lo que le respondí:
- Ya estoy en Montepulciano
- No..!!, Montepulciano es a una hora más de camino, el tren no llega hasta allá debe tomar un autobús, pero hoy no hay autobuses porque no hay escuela.
- Debo investigar, muchas gracias... dije yo un poco asustada ya que iba sola y no pretendía quedarme con ver esa zona habitacional, pero tampoco quería subirme al vehículo de un extraño solo porque él decía que era mi única opción.

Camine hacia unos puestos de carne que había y un Señor se acerca  a mí y me pregunta ¿qué hace aquí?, ¿qué quiere?, sentí estas preguntas un poco agresivas y le pregunte, ¿para ir a Montepulciano?,
-       ¡ahhhh….!  Debe preguntar en la cafetería de la esquina.

Me dirigí hacia ese lugar pero antes fui abordada nuevamente por el señor que ofrecía sus servicios y me dice:

- No hay autobús, un taxi cobra 50 euros yo te puedo llevar por 40 euros.
- No muchas gracias, ¿sabe si es muy lejos? Pregunte.
- Sí es muy lejos...

Dije para mis adentros siempre dicen que algo es lejos y resulta ser que no, además no puedo pagar esa cantidad es todo lo que tengo.
- Si quiere que la lleve yo espero.
 - Gracias tomare el autobús.
Entre a la tienda y pregunte a la señorita mal encarada que había en el mostrador sobre los autobuses o los taxis, me dijo no hay autobuses y me dio un numero de teléfono para llamar un taxi, llamé al número, nadie respondió, comencé a sentir que todo el pueblo estaba en complot para que yo me fuera con ese hombre, así que decidí preguntar la dirección y caminar.

Camine por más de una hora con el sol a todo su esplendor y una que otra nube que me hacia el favor de regalarme sombra, estaba cansada y no había ni un solo vehículo que pasara para pedir raid, en eso envuelta en mis pensamientos escucho un vehículo que se acercaba, hago la señal de raid y baja la velocidad cuando iba acercándose a mí, dije genial me llevara alguien, cuál fue mi sorpresa, era el señor que me estaba ofreciendo sus servicios, me dice:

- Aún queda muy lejos, yo puedo llevarla
- ¿Cuánto me cobra?
-  40 euros, ida y regreso
- Puedo pagar 10 ida y regreso
- Está bien, la llevo y la regreso antes del último tren por 20 euros
- Ok

Subí a su camioneta, abrazada a mi bolso y toda asustada, me quedaban 36 euros si le pagaba 20 me quedaría solo con 16 para comer y alguna emergencia, pero está bien, compraría pan y eso comería, el agua es gratis en Europa, tal vez si tomo fotos y las imprimo me ahorro las postales de mis padres, ok si puedo lograrlo, íbamos en el camino y manejo por una hora más para llegar, se veía a lo alto de una colina una pequeña ciudad amurallada, iba platicándome acerca de la historia del lugar, lamentablemente mi memoria no es la mejor y con los días se ha borrado aquella platica que en su momento fue muy interesante, llegamos, me dice.

Antes de bajar le pago pero no tenía cambio, así que le pague los 20 euros y le pedí por favor, que no me dejara, que le pagaba todo, pero que no tenía más para regresar ni para hospedarme que fuera honesto, me dijo está bien yo regreso por Usted antes del último tren a Siena que pasa a las 8, dije a las 5 está bien no quiero arriesgarme, me comento que en Montepulciano el agua se vende y que el único lugar en el que podía llenar mi botella por 10 centavos de euro era a la entrada en una pequeña casetita, después debía pagar 1.5 euros, le hice caso y llene mi botella antes de entrar a la Ciudad amurallada, entre por la "porta de baccio" que lindo nombre para llamar una entrada, puerta del corazón, según me dijo era el significado.

Entre por esa hermosa puerta, subí y descendí calles ya que está construida sobre una colina, toda con casas de piedra y calles pequeñas, no había vehículos solo personas caminando, había muchos restaurantes y tiendas de suvenires, no podía explicarme que no hubiera un autobús si al parecer era una ciudad muy turística, comenzaba a sentirme cómoda con llegar a un destino poco visitado y ahora me entero que está lleno de turistas, camine por sus calles, tome algunas fotos, me perdí, estaba al pendiente del reloj para no perder mi regreso, comencé a meterme por una calle y otra, a encontrar vistas hermosas de las colinas, llegue hasta el panteón sin querer, camine por toda la muralla de la Ciudad, tenía unas vistas hermosas, en eso comenzó a darme hambre y no encontraba ninguna tienda de comestibles a mi camino para comprar mi pan y un poco de queso, en eso comenzó a llover y decidí pararme en un restaurant y ver los precios de la carta, encontré uno con una hermosa vista y un menú por 10 euros, genial 10 euros por una comida que incluía pasta y si en algo son esplendidos los Italianos es en servir porciones grandes de pasta, eso me vendría bien porque me llenaría, pedí una pasta deliciosa, me llevaron pan para acompañarla el cual devoré sin dar oportunidad de que quedaran sobras, tome un café que incluía la carta y una botella de agua mineral, deliciosa comida con una vista excelente, disfrute la comida y algunas personas me observaban ya que les causaba extrañeza una mujer sola sentada en el restaurant, paro la lluvia y lo olvide me cobraron 2 euros "per coperto" 2 euros por el cubierto, por sentarme a comer en el restaurant como pude olvidarlo, bien lo pagaré, ahora solo contaba con 4 euros para finalizar mi día, seguí caminando, llegue a la plazuela en la que se desarrolla una de las escenas de la película, había una vinatería, entré, por que mi curiosidad me lleva a ir a todos los lugares posibles e inimaginables, así fue como me dispuse a tomar cada una de las pruebas que me ofrecían de vinos de la región, algunas muy buenas y otras no tanto, pero era un agradable sabor después de la comida, estaba un poco mareada y compre una botella que valía 4 euros, justo el capital del que disponía en ese momento, pensé y dije con estos 4 euros no puedo hacer nada, ni dormir, ni regresar en caso de que el señor me deje abandonada aquí, está bien comprare la botella de vino y la disfrutare, ya estoy aquí qué más da, seguí caminado y tomando fotos, en eso vi la hora, las 4:30pm. comencé a buscar el camino a la porta de baccio, pregunte en un par de ocasiones y al seguir las indicaciones termine por perderme, me perdí en esa que parecía una pequeña Ciudad, me perdí, camine y camine hasta encontrar una puerta que me sacaba a la carretera, perfecto rodeare la Ciudad para no perderme mas, las 5pm. ¡Espero que el señor me espere, noo...!!! Que voy a hacer si no me espera, comencé a pedir raid y nadie me subía, caminaba casi corriendo y el camino parecía que se alargaba, en eso vi mi reloj las 6pm. dije para mis adentros, ya no llegue el señor ya debió irse, comenzó a llover y baje una colina para protegerme de la lluvia en un árbol grande y frondoso, lloraba y me sentía desesperada no sabía qué hacer, sola en una Ciudad desconocida, en donde pasaría la noche sin dinero, hice lo más estúpido que uno puede hacer en esas situaciones abrí la botella de vino y comencé a tomarla, solo a mí se me pudo ocurrir hacer eso, la bebí hasta quedar completamente ebria, empapada por la lluvia y debajo del árbol, me acomode para dormir ya que todo parecía indicar que pasaría la noche en ese sitio y al día siguiente caminaría hasta la estación de tren, seguía llorando y estaba a punto de dar el último trago a la botella de vino, cuando veo un vehículo que se para y desciende una persona que me hace señas, no lo reconocí y me asuste un poco, pensé que era el dueño del lugar y me pedía que me fuera, se acercó un poco a mí y lo reconocí, era Renato ese era su nombre el maestro de escuela que en verano trabajaba en su vehículo como taxi y me había llevado hasta ahí, lo vi con tanto gusto que llore aún más, me dice corra que el último tren se va, subí a su vehículo, el manejo a toda velocidad para que yo alcanzara a llegar, me dijo que me había esperado y al ver que no llegaba había preguntado por la Ciudad y algunas personas que me habían visto según mis características le dijeron la dirección hacia la que me fui, llevaba casi dos horas buscándome hasta que alguien le dijo que me habían visto por la carretera y cuando paso me vio, logro verme en medio de esa lluvia y ese árbol enorme, hecha un desastre, perdida, ebria, toda mojada y llorando desconsoladamente, no me canse de agradecerle en todo el camino que no me dejara ahí, le comente que quería ir a las termas y que si el podía me llevara, que le pagaría por que valía la pena, me dio su número telefónico antes de bajar, me acompaño hasta a la parada del tren y espero a que me subiera sana y salva, me deseo la mejor de las suertes, al igual que yo, regrese a Siena, esa noche dormí y al día siguiente desperté tarde pero un poco más lucida y consiente de lo ocurrido el día anterior,  no podía creer la suerte que había tenido al encontrar a esa excelente persona en mi camino, prometí un día escribir esta historia y dar su teléfono a todas las personas que un día vallan a Montepulciano y necesiten un taxi confiable para llegar, dejo el teléfono de Renato espero a alguien le sirva y tenga la oportunidad de conocerlo y contratarlo, espero con esto agradecerle a él por no haberme dejado y haber sido honesto conmigo el teléfono es: 3926229983.

No lo contrate para llevarme a las termas ya que se me hizo tarde y jamás lo volví a ver pero espero un día estar en ese mágico lugar nuevamente y tener la oportunidad de saludarlo y tomar nuevamente las fotografías que tome la primera vez, ya que ese día la tarjeta de mi cámara se dañó y todas esas fotos se perdieron.

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